Tu aspirador de sólidos y líquidos está diseñado para afrontar tareas exigentes, pero su rendimiento depende en gran medida de un componente clave: el filtro.
Con el tiempo, el filtro se llena de forma natural de suciedad y partículas finas. Cuando esto ocurre, la potencia de aspiración disminuye, el motor se somete a un esfuerzo innecesario y el polvo puede volver a liberarse en el aire. Realizar un mantenimiento regular del filtro es una de las maneras más sencillas de garantizar que tu aspirador de sólidos y líquidos funcione siempre de forma óptima.
¿Cuándo es el momento de sustituir el filtro?
Uno de los signos más comunes de que el filtro debe sustituirse es la pérdida de potencia de aspiración. Si tu aspirador de sólidos y líquidos ya no recoge la suciedad de forma eficaz —incluso cuando el depósito no está lleno—, el filtro suele ser la causa. Un filtro obstruido limita el flujo de aire, lo que obliga al motor a trabajar más y reduce la eficacia de la limpieza.
Las señales visibles también son un indicador claro. Los filtros que se ven oscuros, muy polvorientos o cubiertos de partículas finas ya no pueden retener la suciedad correctamente.
En algunos casos, también puede escucharse un ruido agudo procedente de la salida del motor, lo que indica claramente que el flujo de aire está bloqueado.
Los malos olores pueden ser otra señal de un problema con el filtro. El polvo, el pelo y la humedad pueden acumularse en el filtro y generar olores desagradables que se liberan cada vez que se enciende la máquina. Un filtro limpio ayuda a eliminar estos olores y garantiza una limpieza más higiénica.
Tener un filtro de repuesto a mano facilita el mantenimiento y permite que tu aspirador de sólidos y líquidos esté siempre listo para usar.
Cómo cambiar el filtro
Cambiar el filtro de un aspirador de sólidos y líquidos es un proceso rápido y sencillo que solo lleva unos minutos.
- Apaga la máquina.
- Abre la tapa del aspirador para acceder al filtro, desenrosca el soporte del filtro y retira el filtro usado.
- Coloca el nuevo filtro, fíjalo con el soporte y vuelve a cerrar la tapa.
- Una vez todo esté correctamente colocado, el aspirador estará listo para su uso.
Uso del filtro durante la aspiración de líquidos
Los filtros para aspiradores de sólidos y líquidos pueden utilizarse tanto para aspirar en seco como líquidos. Sin embargo, después de aspirar líquidos, se recomienda retirar el filtro y dejarlo secar completamente antes de volver a la limpieza en seco. Utilizar un filtro húmedo para aspirar polvo hace que la suciedad se mezcle con la humedad, formando una capa espesa que obstruye rápidamente el filtro.
Push & Clean: mantén la potencia de aspiración durante el trabajo
Algunos aspiradores de sólidos y líquidos están equipados con la función Push & Clean, que permite restablecer la potencia de aspiración sin necesidad de abrir la máquina. Cuando el polvo fino se acumula en el filtro, un indicador avisa de que es el momento de activar la función.
Para utilizar Push & Clean, bloquea la entrada de aire o la manguera con la mano y pulsa el botón Push & Clean entre 2 y 3 veces. Esto genera una ráfaga de aire que desprende el polvo y la suciedad del interior del filtro y los hace caer en el depósito. Es una forma eficaz de mantener el rendimiento mientras trabajas.
No obstante, incluso con esta función, los filtros no duran para siempre. Con el tiempo, será necesario sustituir el filtro para garantizar un rendimiento estable y fiable.

Mantén tu aspirador de sólidos y líquidos en perfecto estado
El cuidado regular del filtro es fundamental para sacar el máximo partido a tu aspirador de sólidos y líquidos. Al revisar el filtro con frecuencia y sustituirlo cuando sea necesario, proteges el motor, mantienes una potente capacidad de aspiración y aseguras que el polvo y la suciedad se queden donde deben estar: dentro de la máquina.
Una pequeña rutina de mantenimiento que garantiza un alto rendimiento durante muchos años.
